
Los actos de traición traen consigo, cambio. Pueden tomar la forma de una mentira espontánea o un gran golpe. Las consecuencias pueden ser tanto fortuitas, como pueden ser momentáneas o revolucionarias. Secretos son revelados, historias desenmascaradas, emociones desmentidas, creencias puestas en duda. O acaso las decepciones simplemente son perpetuadas, memorias lóbregas, embellecidas, verdades que permanecen elusivas.
Cada obra de arte en Traición proviene de un viaje personal que fue desarrollado para abarcar su contexto y encontrar resonancia dentro de una esfera más amplia. Juntas, las obras crean un diálogo que te invita a cuestionar tus propias perspectivas.
La noche de la inauguración de Traición en Londres tambien se presentó una pieza de la curadora, un performance en vivo titulado Hay muertos que no hacen ruido. El trabajo tiene como referencia a las lloronas, una antigua tradición de mujeres que son contratadas profesionalmente para lamentar, el cual existe en la historia de muchas culturas pero que permanence en México. Capas de verdad y artificio se entrecruzan en una expresión de fuerza y pena.
Katri Walker
Curadora